El domingo 10 de diciembre del 2017, la Defensoría del Pueblo realizó un acto conmemorativo por el aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, para reconocer la labor de Monseñor Gonzalo López Marañón en defensa de los derechos humanos.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos marca un hito en la historia de los mismos. Fue elaborada por representantes de todas las regiones del mundo y proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París, el 10 de diciembre de 1948, como un ideal común para todos los pueblos y naciones.

En esta ocasión, la Defensoría del Pueblo rindió homenaje al Monseñor Gonzalo López Marañón, un sacerdote de nacionalidad española que presidió la iglesia de San Miguel de Sucumbíos por más de 40 años. Durante su tiempo de servicio, Monseñor López y los Carmelitas descalzos construyeron un modelo de iglesia con un fuerte enfoque social y activa participación de mujeres indígenas, afrodescendientes.

Durante el evento, el Defensor del Pueblo hizo hincapié en tomar el legado de López Marañón y trabajar por promover los derechos humanos en las zonas más remotas y con los grupos más vulnerables.

Un cuadro con la imagen y una frase de Monseñor López, acompaña ahora la sala principal de la institución de derechos humanos.

“Todos somos responsables de luchar por el respeto y la vigencia de los derechos humanos… su violación no se justifica en ningún caso”

Finalmente, Ramiro Rivadeneira Silva agradeció la presencia de los y las asistentes, quienes desde la provincia de Sucumbíos se dieron cita en la capital para rendir un merecido tributo al sacerdote que luchó por una igualdad en derechos.